El balace: por Federico Mansilla

El escolta llegó a mediados de temporada para aportarle experiencia y peligrosidad al perímetro del equipo. "Jugar en Atenas fue un sueño que tuve de chico. Me hubiese gustado estar en playoffs".


Después de un inicio de competencia con mucho vaivenes deportivos ligados a lo estrictamente resultadista, la dirigencia y cuerpo técnico de Atenas se movieron para encontrar soluciones. Y una de ellas era encontrar hombres de experiencia que ayudaran en el momento, y no solamente en lo deportivo. Entre los nombres que se pusieron en la mesa estaba un viejo pedido de Osvaldo "Turco" Arduh: Federico Mansilla.

El escolta jugó las dos primeras burbujas de la Liga defendiendo los colores de Platense, pero luego por decisiones personales tomó la determinación de abandonar el elenco "Calamar" y poner a disposición sus servicios. Ya para la tercera estadía del Griego en Buenos Aires, el jugador formado en Matienzo dijo presente y se vistió de verde.

"Fue una temporada dura para mí, por muchas cosas. El estar tanto tiempo lejos de mi familia en la primera parte del año en Platense me provocó un desgaste muy grande El hecho de jugar cada dos días y a veces hacerlo en un lapso menor a 20 horas del entre uno y otro partido, hizo que el cansancio se hiciera sentir al máximo", analizó Mansilla respecto al sistema de competencia definido para esta edición 2020/21 de Liga Nacional.

Continuando, y ya con respecto a su desembarco en barrio General Bustos, agregó: "Mi llegada a Atenas fue un alivio grande por el hecho de estar en mi casa junto a mis hijos y mi mujer. De todos modos, al no darse os resultados esperados, fue sin dudas una temporada agridulce". 

"Estar en Atenas es un sueño que tuve siempre, de chico; y que hoy estemos festejando habernos salvado del descenso, no me gustó para nada. Me hubiese encantado jugar playoff y que la historia fuera otra, más siendo que defendíamos la camiseta del multicampeón  de la Liga", comentó.

Luego, analizó: "Todos los años se espera que el club sea protagonista, pero también mucha gente anhela que Atenas muerda el polvo. Por ahí sí pasa este desahogo de saber que permitimos que la institución vaya camino a los 38 años ininterrumpidos de competencia, como lo marca su historia".  

Ya hoy se te nota más tranquilo?

La sensación es de alivio. El club pasó por muchísimas situaciones malas todo el año, y de todo tipo. Lo mejor que le podía pasar era que terminara lo antes posible esta temporada, para poder reacomodarse y que la próxima temporada sea totalmente distinta. 

¿Cómo fue jugar en Atenas?

Disfruté mucho, muchísimo estos tres meses. Me hubiera gustado estar desde un principio para haber trabajado y logrado un mejor ensamble, individual y colectivo.

¿Colectivamente qué te dejó este proceso?

Como grupo, me hubiera gustado no perder los estribos en medio de la tormenta. Ese era el momento en el que más calmados debíamos estar para poder canalizar por otro lado la locura y el nerviosismo para transformarlo en algo positivo. En ese aspecto fue importante la ayuda de Bruno (Lábaque), en lo deportivo y para con el grupo. Aportó mucho con sus conocimientos en momentos calientes. Lo ideal hubiese sido no precisar de él. Eso hubiese querido decir que el equipo estaba bien encaminado.

Sus números:

  • Partidos jugados: 20
  • Minutos: 26.4
  • Puntos: 8.8
  • Rebotes: 3.2
  • Asistencias: 1.4
  • Valoración: 6.1

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